La guapa presentadora escribió hace unos meses un libro sobre sus experiencias sexuales. A todos nos sorprendió que una muchacha de apariencia tan modosita tuviera los bemoles de escribir sobre sus chocherías, pero como era de esperar, la chica tiene una vida sexual muy normalita, nada digna de aparecer en un libro. Vamos, que lo más atrevido que ha hecho es ponerse pomada con efecto frío-calor. Una niña pija que cree haber descubierto América, pija y tremenda, porque menudo polvazo tiene.Ahora, y con la traza que ha dejado su aventura literaria, se mete en un programa sobre sexo que esperemos sea más guarro y repugnante. No digo yo que se meta unas bolas chinas por el recto en directo, o que haga mamadas al público para enseñar que hay que abrir mucho la boca para no hacer daño con los dientes. No, no digo eso. Seguramente enseñará a quitar la vergüenza a los que no se atreven a desnudarse delante de su pareja, o a ponerse el condón que muchos todavía no saben. Y eso está bien. No se puede enseñar a meterse vibradores por el ano cuando muchísima gente es incapaz de mostrarle su cuerpo a la persona que quiere. La educación sexual en España está a la altura de la educación en general. Una soberana mierda.

0 comentarios: