También puedes practicar el beso negro para disimular tu halitosis. Besar a la parienta y transmitirle el sabor de su propio ano es una experiencia que une más que los propios hijos.
Esta es una práctica en principio inocua, pero no siempre. Las heces contiene bacterias, entre ellas la Escherichia Coli, que puede provocar una diarrea considerable, por lo que nadie querrá chuparte el ano, además de poder llevarte contigo una bonita Hepatitis, hongos y demás fauna intestinal.
No hablaré de la posibilidad de que el sujeto a chupar sufra de hemorroides, o de que tenga el esfínter flojo, pero todo es posible en el mundo del ojete.
Aún así desde aquí se recomienda lamer anos, sea el propio o el ajeno.



0 comentarios: