Acabo de terminar de hacerme una paja decepcionante.
Hace un rato tenía ganas de pajearme, con una especial predilección hoy por los anos, tenía ganas de ojete y me he puesto una película titulada “Weapons of ass destruction 2”, que se podría traducir como “Armas de destrucción anal 2” pero que en España decidieron llamarla “Destrozando culos vírgenes”. De temática ideal, vamos. Todo muy bien. A la primera muchacha le dan por delante y por detrás, por arriba y por abajo, y por otra dimensión que ni siquiera sabe que existe. Terminan con ella los cuatro maromos que la han taladrado y yo, evidentemente, ya llevo rato oscilándome el pellejo. La peli sigue. Paso hacia delante. Otra tía, tetas naturales no muy grandes, guapa, ideal vamos, así que decido que me voy a correr a su salud. En cuanto se la metan por el culo yo meto la directa y me corro. El plan perfecto, así que espero. Paso unos minutos el vídeo y veo que la muchacha se pone a cuatro patas. Yo ya estoy a punto. Se ve a la mujer de perfil y al tío metiéndosela por detrás, y en ese momento yo ya un aguanto más y mi pitufo empieza a tener convulsiones. Pero ay de mí, en ese momento se empieza a mover el plano apuntando directamente a la parte de atrás de la muchacha y observo con sorpresa que se la está metiendo por el coño. Mis cojones ya son una fiesta, no puedo parar y termino el trabajo. Mi gozo en un pozo. Alicaído echo mano del clinex. Me queda una sensación de haber hecho mal mi trabajo, de decepción absoluta, de tristeza onanista. Con la ilusión que tenía de cascármela con un ojete abierto e irritado y al final esa ilusión se derrumba por un mal cálculo de perspectiva. En fin, otra vez será (dentro de unos minutos).

1 comentarios:
despollante, una obra maestga