Cuando desapareció Marta del Castillo los medios de comunicación y muchísimas personas no tardaron en demonizar las redes sociales y chats como Messenger. Se creía que la niña, antes de desaparecer, había estado utilizando su ordenador para comunicarse con alguien. Luego resultó ser mentira, pero la idea de que por Internet sólo circulan pedófilos, asesinos, violadores y delincuentes varios siempre está presente. Cuando hace ochenta años, un señor le mandaba una carta a otro amenazándolo de muerte y luego le pasaba un cuchillo por el cuello, a nadie se le ocurría culpar al servicio de Correos. Cuando el año pasado un hombre llamó a su mujer, la insultó y la amenazó de muerte, y días después la asesinó clavándole repetidas veces una navaja, nadie culpó a Movistar. Cuando hace unos días se creía que Marta del Castillo habría podido quedar con su asesino por medio del Messenger, muchísima gente dijo que eso de Internet debería estar restringido y controlado, que era un nido asesinos y que era una amenaza pública.Sólo se culpa al mensajero cuando este es Internet, supongo que porque es el último medio de comunicación en aparecer, utilizado mayoritariamente por jóvenes que utilizan en él el mucho tiempo de ocio que tienen. En cualquier caso Internet es el medio, que existan gilipollas que se dedican ha hacer el imbécil por la red es culpa de ellos mismos o de los padres que los criaron.

2 comentarios:
El supuesto crimen cometido hacia nuestra paisana, si se cumplen las especulaciones policiales, es terrible y exigirá justicia, pero no es esto de lo que quiero hablar. Ríos de tinta han corrido sobre el caso, la cobertura mediática se ha desproporcionado causando un revuelo social que no corresponde con la gravedad del caso.
Existen actualmente 200 niños en búsqueda por la policía[1]. Algunos de ellos, ojalá me equivoque, habrán terminado en asesinato. ¿Porqué un caso concreto recaba tanto la atención? ¿Quién decide qué caso es más importante que otro?
A mi parecer está claro, este asunto se está convirtiendo en una historia entregada por fascículos en nuestro noticiero y esa historia vende. Especulo que mucha gente de los medios de comunicación estará ganando mucho dinero a costa de este caso: Periódicos amarillos, radios sensacionalistas, programas de tele-basura ... Se informa con una granularidad y actualización angustiosa, entrevistando a familiares tanto de la víctima como de los presuntos culpables. Los cambios de argumento son constantes y la confusión en el espectador crece.
La posición de los familiares es total y absolutamente legítima. Deben hacer toda la presión posible a las autoridades policiales y judiciales para que una vez pasado el 'hype' no caiga nunca en el olvido, como el caso Juan Holgado.
No obstante, bajo este caos informativo, y con la opinión pública pendiente, la policía y cuerpos judiciales puede verse sometidos a tal grado de presión de lleguen a caer en negligencia. Ha pasado antes, todos recordamos el caso Waninkof.
Que la cobertura sea la justa, que el activismo sea máximo, que el estado de derecho se imponga.
[1]http://www.20minutos.es/noticia/335413/0/ninos/desaparecidos/yeremi
Pasa de vez en cuando: Madeleine, Marta...a los demás, como tú dices, les dan por culo, y en esto tiene mucho, o todo que ver la televisión y su amarillismo. Nada de servicio público, puro espectáculo del dolor ajeno.
Gracias por compartirlo Félix.